Política

La Iglesia española teme que la polarización política pase a las comunidades cristianas

El escenario político

Los obispos incluyen una reflexión al respecto en un documento estratégico para los próximos cuatro años que se dará a conocer en los próximos días

El secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Francisco César García Magán, este jueves en Madrid 

El secretario general de la Conferencia Episcopal Española (CEE), Francisco César García Magán, este jueves en Madrid 

Zipi Aragón / EFE

“Nos preocupa que la polarización y la división se integren y pasen a las comunidades cristianas”. El portavoz de los obispos españoles y secretario general de la Conferencia Episcopal Española, Francisco César García Magán, ha admitido este jueves que en la Iglesia española preocupa la posibilidad de que la polarización política y social llegue también a la esfera eclesial. Por ello, los prelados han incluido una reflexión al respecto en el plan pastoral 2026-2030. Se trata de un documento estratégico que se dará a conocer en los próximos días.

“A los obispos nos preocupa la división que puede haber en la sociedad española, una polarización”, ha apuntado el también obispo auxiliar de Toledo durante la rueda de prensa posterior a la reunión de la comisión permanente del órgano de gobierno de la Iglesia. “La diversidad es rica en una democracia. Ahora bien, cuando esa diversidad se convierte en que el otro deja de ser diverso a mí para convertirse en un enemigo ya cambia de cariz”, ha apuntado García Magán. “Un enemigo a abatir. No hablo de abatir en sentido material y físico, si no en un sentido moral o ideológico cuando el otro me estorba. Eso pasa en España y en otros lugares”, ha lamentado el prelado, que opina que “cuando el otro es un enemigo a excluir y a abatir, eso produce riesgos”. “Nos preocupa eso y que esa polarización y esa división se integre o pase a las comunidades cristianas”, ha rematado al respecto.

Esta reflexión llega después de que en estos últimos meses una formación política que siempre ha tratado de identificarse con los católicos y de pescar votos en ese caladero político, Vox, haya cargado duramente contra los obispos españoles y les haya acusado de sumisión al Gobierno de Pedro Sánchez por aplicar la Doctrina Social de la Iglesia en todo aquello referente a la acogida de los migrantes y en el respeto a otras religiones, como es el Islam. También desde algunos perfiles muy conservadores, incluso dentro de la propia Iglesia, se ha llegado a defender la necesidad de dejar de incluir la aportación a la Iglesia católica en la declaración de la renta y a criticar la ayuda económica a Cáritas bajo el argumento de que eso ata y amordaza a los prelados. 

El germen de todo ello fue la defensa de los prelados el pasado de verano de la libertad de culto, cuando Vox y el Partido Popular querían vetar unas celebraciones de la comunidad islámica en Jumilla (Murcia). La regularización de los migrantes que aprobará el Ejecutivo central vía decreto, defendida por la Iglesia en una iniciativa legislativa popular (ILP) desde hace tiempo, también ha propiciado que la ultraderecha abra fuego contra los obispos, si bien algunos de ellos se han saltado la línea oficial que marcaba su presidente, el arzobispo de Valladolid, Luis Argüello, y se han inclinado hacia las tesis de Vox. Ese el caso del obispo de Oviedo, Jesús Sanz, o del titular de la diócesis de Orihula-Alicante, José Ignacio Munilla, del ala más conservadora, que en verano también iban por libre.

Hay que tener en cuenta que durante el pontificado de Francisco, desde la formación que encabeza Santiago Abascal se había fomentado el sedevacantismo y se había tildado al obispo de Roma de “ciudadano Bergoglio” como menoscabo. 

En relación con las críticas que reciben los obispos por la cuestión migratoria, García Magán ha rebatido que no se moverán de su posición y se ha remitido al capítulo 25 del Evangelio de San Mateo, al “porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme”. 

“La Doctrina Social de la Iglesia es así. Cuando defendemos la integridad habrá aspectos que molesten a unos. Habrá otros momentos que defendemos otros aspectos de la Doctrina Social que molesten a otros. Así es el Evangelio”, ha remarcado el portavoz de los obispos, que ha querido recordar que a Jesús “cuando predicaba había momentos en que todos le aplaudían, cuando multiplicaba los panes”, y que otras, en cambio, “cuando hablaba de coger la cruz o del respeto a la mujer adúltera, era criticado por los fariseos y por otros”. “Al Señor le pasó y nos pasa ahora. Seguiremos en el compromiso de anunciar la integridad de la Doctrina Social de la Iglesia y el Evangelio”, ha zanjado. Desde la CEE, ante las tensiones con Vox, siempre recuerdan que en otras ocasiones las tienen con el Gobierno de Pedro Sánchez. 

Más allá de esa interferencia política, tal y como se evidenció durante el pontificado del papa Francisco, en la Iglesia también hay bandos y que hay tensiones entre aquellos sectores más aperturistas y los más conservadores. De todos modos, García Magan ha restado importancia a todo ello al recordar que “esa tensión ha estado ahí presente en la historia de la iglesia y es un peligro que superar”, citando la primera carta de San Pablo a los Corintios. 

La reunión con el papa León XIV

Tras una información que publicó El País el lunes, en la que señalaba citando a fuentes eclesiales que el papa León XIV había advertido a la comisión ejecutiva de la CEE durante una reunión a puerta cerrada en noviembre sobre el peligro de que la ultraderecha intentara instrumentalizar la religión católica, los obispos publicaron una nota en respuesta esta semana. En el comunicado explicaban que el Papa “reflexionó, entre otras cosas, sobre los riesgos de someter la fe a las ideologías sin mencionar a ningún grupo concreto”. “Queremos expresar nuestro respeto y adhesión al Papa y acoger su llamada a la comunión evangelizadora en la sociedad en la que vivimos con todos sus desafíos”, añadían.

Al ser preguntados por esta cuestión, los obispos han declinado hacer comentarios y han remitido en todo momento a un comunicado que ni confirma ni desmiente la interpretación que hicieron El País y otros medios especializados como Vida Nueva.

Un departamento para las relaciones con el Islam

La Conferencia Episcopal Española ha puesto en marcha un departamento para las relaciones con el Islam. Se trata de un órgano que ya está operativo desde hace años en otros países como Francia e Italia. 

Ese órgano, dentro de la Subcomisión Episcopal para las Relaciones interconfesionales y el Diálogo interreligioso, según ha detallado el portavoz de los obispos, “quiere dar respuesta a los retos que está planteando el crecimiento de la presencia de fieles musulmanes en España”. En concreto, prevé “acompañamiento a familias con disparidad de culto; la formación de sacerdotes, seminaristas, religiosos y laicos en el campo del diálogo entre el Islam y el Cristianismo; la elaboración de materiales catequéticos para catecúmenos que proceden del Islam; el fortalecimiento de las relaciones institucionales con los representantes de asociaciones y agrupaciones islámicas y el asesoramiento de los obispos en sus diócesis y a las delegaciones de diálogo interreligioso”.

 

Iñaki Pardo Torregrosa

Iñaki Pardo Torregrosa

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Periodista de Guyana Guardian y contribuyente de la revista cultural El Ciervo. Relata el panorama político catalán a partir de 2017.