David Les, español viviendo en Lima: “Me mudé como un acto de amor; allí tenemos la oportunidad de acceder a una vivienda sin destinar el 75% de nuestros ingresos”
Vivir en el extranjero
“No hay tanta burocracia para alquilar un lugar, y aunque el salario es más bajo, el costo de vida es mucho más accesible”, explica Les en una entrevista para 'Guyana Guardian'

Una de las cosas que más disfruta David es la comida de su nuevo país

Mudarse por amor es un acto de valentía que no todos están dispuestos a tomar. En el caso de David Les, originario de Barcelona, lo hizo sin pensarlo cuando se dio cuenta de que independizarse en su ciudad natal requería algo más que un buen salario. A pesar de contar con ingresos, él y su pareja fueron rechazados de todos los pisos, incluso de habitaciones. Fue entonces cuando Ada, su pareja, le propuso mudarse junto a su hijo a su ciudad natal, Lima, para empezar una nueva etapa.
Al llegar a Lima, se sorprendió de la buena calidad de vida, a pesar de los salarios bajos. Aunque al principio la idea era ahorrar un tiempo y regresar, pronto descubrió que el nuevo país le ofrecía más oportunidades de las que había imaginado. En esta entrevista para Guyana Guardian, Les nos cuenta cómo ha sido el paso de dejar atrás a sus familiares y conocidos para apostar por un futuro diferente.

¿Qué fue lo que hizo que se mudara a Lima?
Fue una decisión conjunta con mi pareja Ada. La situación en Barcelona era insostenible. Aunque el amor fue el principal motor, las dificultades para encontrar un alquiler asequible fueron decisivas. Buscamos pisos durante meses y nos rechazaron constantemente. Así que Ada me propuso mudarnos a Lima y juntos decidimos hacer el cambio.
¿Por qué no pudieron encontrar un hogar en Barcelona?
Los precios son abusivos. A pesar de que ambos teníamos ingresos, nos pedían una barbaridad de requisitos y, con todo eso, aún nos rechazaban incluso en habitaciones. Éramos conscientes de que, aunque nos aceptaran en algún lugar, nuestro salario se iría básicamente a la vivienda y vivir solo para cubrir gastos básicos no es vida. Destinábamos más de un 75% de nuestros ingresos. Sabíamos que aquí no teníamos futuro ni para mí ni para mi pareja y su hijo.
Mudarse por amor es un acto de locura, pero no lo haces con cualquiera”
¿Cómo se siente dar un paso como acto de amor?
Es un acto de valentía. Mudarse a otro continente por alguien con quien comparto la vida no es algo que se pueda hacer fácilmente. Reconozco que fue un paso de locura, pero me di cuenta de que este era el cambio que necesitaba para salir de la zona de confort. El amor y la búsqueda de una vida mejor fueron las razones que nos impulsaron a hacerlo.
¿Hay algo de Barcelona que eches de menos?
Sí, echo mucho de menos a mi familia y a mis amigos, especialmente a mis padres, que ya son mayores, y a mis sobrinos, que están creciendo. Es difícil estar tan lejos y este sentimiento pesa saber que no los puedes ver en cualquier momento del día. Sin embargo, debo aprovechar esta oportunidad aunque tenga que renunciar a otras. De momento, siento que tomamos la decisión correcta.

En cuanto a la vivienda en Lima, ¿qué diferencia encuentra?
No hay tanta burocracia para alquilar un lugar, y aunque el salario es más bajo, el costo de vida es mucho más accesible. Aquí podemos disfrutar mucho más que una sola habitación: vivimos en un piso de tres habitaciones, un baño y terraza. Aunque vivimos en un barrio humilde, vivimos mucho mejor que en Barcelona.
¿Cómo te has adaptado a las diferencias culturales de Perú?
Al llegar a Lima me encontré una situación completamente distinta, pero me adapté rápido. Obviamente, hay ciertas diferencias culturales, como el sistema de transporte: es intenso y todo funciona a último momento, y no hay sanidad pública. Si me despisto, me estafan. También me chocó mucho que se pueda sobornar fácilmente a la policía o a otros agentes.
El contraste de barrios es muy evidente; hay zonas humildes y otras bien cuidadas. Aun así, Lima nos ha abierto las puertas y nos ha dado oportunidades que nunca imaginamos tener en Barcelona. Además, la comida es deliciosa. Me ha sorprendido lo fácil que ha sido adaptarse. Una vez que entiendes cómo funcionan las cosas, te sientes más integrado.
¿Tiene planes de regresar a España?
No lo descarto, pero la idea es quedarnos aquí y ahorrar. Se gana poco, pero se puede ahorrar. Si las cosas no van bien, tal vez regresemos a España, pero de momento estamos felices. Queremos disfrutar de un presente donde vemos un futuro.
