Mamás y papás

Los adolescentes y su jet lag académico: “Sacan mejor nota si el examen es el miércoles que el lunes a primera hora”

Rendimiento y salud mental

 Según la cronopedagogía, la concentración de los alumnos aumenta a las 11 de la mañana

Los pediatras piden ajustar los horarios escolares a los ritmos internos de los adolescentes

Los pediatras piden ajustar los horarios escolares a los ritmos internos de los adolescentes

Xavi Cervera

El horario escolar de los adolescentes hace tiempo que es objeto de debate y son muchas las voces que piden que se adapte a los ritmos circadianos de los jóvenes, que conforme van cumpliendo años se van volviendo más nocturnos. Un  ajuste repercutiría en un mejor aprendizaje y en un clima más óptimo, aseguran los investigadores, algo que consideran que también favorecería la práctica docente. “Hoy sabemos que de ocho a diez de la mañana es la peor hora en capacidad de aprendizaje”, defiende Gonzalo Pin Arboledas, coordinador del Comité de Sueño y Cronobiología de la Asociación Española de Pediatría. El pediatra asegura que, según la cronopedagogia, la concentración de los alumnos aumenta a las 11 de la mañana, vuelve a caer antes de comer (hacia las 13 horas) y de nuevo sube a las 16 de la tarde. El pediatra explica además que cada 60/70 minutos se produce una caída de atención y “el cerebro debe resetearse para fijar lo aprendido”. Y todo este proceso “es más difícil de hacer en las jornadas continuas”, apunta.

Hoy sabemos que de ocho a diez de la mañana son horas de peor capacidad de aprendizaje

Gonzalo Pin Arboledas

Pediatra

“En los horarios escolares se debería tener en cuenta los cronotipos”, reivindica Pin Arboledas, que explica que los niños pequeños son más matutinos, pero que a partir de los ocho años ”se produce un retraso en el reloj biológico” de manera que los jóvenes tienen tendencia a acostarse más tarde y también a retrasar el despertar. Así, en los adolescentes se da lo que el pediatra llama Jet lag académico porque entre semana los jóvenes deben levantarse a las siete de la mañana para poder llegar puntuales a clase, el fin de semana lo pueden hacer más tarde -de forma más ajustada a su cronotipo- y el lunes les toca volver a madrugar después de un fin de semana llevando un horario más ajustado a su reloj biológico. Y este es un estado similar, asegura, al que sucede con el jet lag cuando viajamos a un huso horario diferente y después del cual cuesta un par de días recuperar la concentración. “En esta situación se encuentran el 52,4% de los adolescentes españoles en el instituto”, afirma el pediatra.

Hemos hecho unos horarios académicos adecuados desde el punto de vista de los adultos pero inadecuados para los alumnos

Gonzalo Pin Arboledas

Pediatra

A tenor de lo explicado, el facultativo lamenta que “hemos hecho unos horarios académicos adecuados desde el punto de vista de los adultos pero inadecuados para los alumnos”. El experto apunta que “hoy sabemos que de ocho a diez de la mañana son horas de peor capacidad de aprendizaje”. Mientras que a partir de las 11 es el momento más óptimo. “Hoy sabemos que hay horas en las que aprendes mejor literatura y otras matemáticas”.

Hace unas semanas junto con la Alianza del sueño elaboraron un decálogo destinado a hacer propuestas de horarios escolares saludables reivindicando la importancia ed tener en cuenta los diferentes cronotipos. En este sentido, apunta el pediatra, los niños son más matutinos pero “a partir de los ocho años se produce un retraso biológico” de forma que los preadolscentes y adolescentes son mayoritariamente “más vespertinos”. Pin Arboledas detalla que “el reloj biológico se va retrasando unos 20/25 minutos por año” de manera que tienden a acostarse más tarde y también a levantarse más tarde.

Rendimiento

Distribuir las horas de las asignaturas para hacerlas más efectivas

Organizar las horas para hacerlas más efectivas es fundamental para los expertos. En este sentido, Pin Arboledas asegura que en un estudio que llevaron a cabo en España Italia y Turquía constataron que los estudiantes sacaban mejor puntuación si un examen se hacía el miércoles a las 11 de la mañana que el lunes a las 8 “precisamente porque está en periodo de jet lag”, asegura. Por ello, en el decálogo que han elaborado piden que se tenga en cuenta la biología a la hora de distribuir las asignaturas en el horario. Por otro lado, asegura que el horario condensado se asocia con más horas de pantallas y más sedentarismo.

“Debemos salvaguardar el rendimiento y especialmente la salud mental de los adolescentes”, reclama el pediatra. El pediatra asegura que estos horarios tan adelantados influyen en la alimentación porque desayunar en un momento de situación de sueño -y a las siete de la mañana para muchos jóvenes lo es, asegura- la microbiota está en disposición de sueño y no de metabolizar lo que comen. En este sentido, el facultativo lamenta que el adolescente “desayuna poco y mal” porque cuando una persona está en un estadio de sueño hay “apetencia de comidas menos saludables, más hidratos de carbono, más grasas o menos proteínas”.

Pin Arboledas señala que dormir y comer mal tiene consecuencias porque “cerebro e intestino están en continua información en tiempo real”. Comer tarde o a deshoras no solo repercute en una mayor tendencia a la diabetes u obesidad. Y que la mitad de adolescentes tengan déficit de sueño crónico repercute negativamente en la salud mental.

Debemos salvaguardar el rendimiento y especialmente la salud mental de los adolescentes

Gonzalo Pin Arboledas

En el otro extremo, la jornada compactada también acaba comportando que la comida se haga más allá de las 14.30. El pediatra recuerda que comer cerca de las 16 horas está relacionado con más obesidad, diabetes o hipertensión. Comer tarde, significa, además, acabar cenando más tarde y esto también acaba “afectando al sueño”.

Condensar el horario escolar también supone para el pediatra la pérdida de comedores escolares que recuerda que cumplen una función “fundamental” en “equidad nutricional” porque todos los alumnos comen lo mismo y sirve para enseñar a los menores aspectos relacionados con la nutrición. Además recuerda, para muchas familias esta comida es la única nutricionalmente adecuada que pueden hacer sus hijos.

Nacida en Barcelona (1978), trabaja en Guyana Guardian desde julio de 2009. Ha pasado por la Hemeroteca Digital y los departamentos de Producción Propia y Última Hora, en la edición digital. Ahora en la sección de Sociedad