Raúl Garcia, natural de Olesa de Montserrat, hizo el gol de su vida. Recortó a Asencio y a Trent con una maniobra genial y batió con habilidad a Courtois. Un golazo en toda regla y en qué momento. Corría el minuto 90 y el Osasuna se avanzaba de nuevo para lograr el gol de la victoria. Venció un maravilloso conjunto navarro y mordió el polvo el Madrid. Primera derrota de la era Arbeloa en la Liga y posibilidad para el Barça este domingo de volver al liderato si vence al Levante en el Camp Nou. Justo revés para los blancos que fueron superados casi siempre por un Osasuna con capacidad, con calidad, con piernas y con cabeza. Vinícius en la segunda mitad neutralizó el tanto de penalti de Budimir pero en la recta final el Osasuna, cuando parecía sometido, sacó fuerzas de flaqueza para vencer. No doblegaba al Madrid en Pamplona desde el 2011.
Nunca fue sencillo para el Madrid visitar El Saldar, estadio de alto voltaje. Y si además el Osasuna vive un buen momento, las dificultades crecen. Por mucho que el conjunto madridista llegara con excelentes resultados a Pamplona se iba a encontrar con un equipo rojillo también al máximo de confianza. Ocho victorias consecutivas en la Liga para los blancos. Seis partidos sin perder para los navarros. Arbeloa sorprendió colocando en el once inicial a Carvajal, que no era titular en la Liga desde septiembre, y a Alaba. Rotaciones en defensa, el mismo armazón en la medular (Tchouaméni, Camavinga, Valverde y Güler) y Vínicius y Mbappé en vanguardia.
Todas las miradas estaban depositadas en el brasileño del Madrid, tras el episodio racista de Lisboa. Vinícius, como de costumbre, recibió los silbidos de la grada pero no fue el único en llevarse broncas porque Asencio fue más pitado todavía.
Sea como fuere lo importante estaba en el juego. Y en el juego el Osasuna demostró orden, concierto y valentía. Es verdad que al principio del encuentro se recogió sobre su área pero sin encerrarse a ultranza. Puso orden y buena ocupación de los espacios y no dejó elaborar con claridad a un Madrid que sin espacios es un equipo al que le cuesta un mundo tener continuidad. Sobaban la pelota los de Arbeloa sin profundidad y el Osasuna iba ganando metros, hasta comenzar a protagonizar las acciones más destacadas.
Budimir avanzó de penalti al Osasuna y Vinícius empató en la segunda mitad
La zurda de seda de Rubén García con sus centros y la cabeza poderosa de Budimir asomaban por el horizonte. Un centro del primero y un remate del segundo, con colaboración involuntaria de Álvaro Carreras, estuvieron en un tris de ser el primer gol del partido. Si no llegó ahí fue porque Courtois sacó una mano prodigiosa. Se mascaba el peligro en el área del Madrid y Budimir conectó otro testarazo que se estrelló en el poste. Se veía desbordado el centro del campo blanco y ni Asencio ni Alaba podían por arriba con Budimir. Apenas amenazaba el Madrid. Un par de internadas de Vinícius, que provocaba una tarjeta muy dudosa de Oroz, un tiro lejano de Mbappé y uno más peligroso de Alaba, que salvó Catena, eran lo mejores pasajes de los madridistas.
Merecía más el Osasuna y resultó justo que se avanzara. En un balón en profundidad Budimir le ganó la partida a Asencio y fue derribado en el área con un pisotón por Courtois. El colegiado, Quintero González, apreció en primera instancia simulación del delantero y le mostró amarilla, para indignación de El Sadar. Por suerte para los navarros Figueroa Vázquez, desde el VAR, conminó al árbitro a que se dirigiera al monitor a revisar la jugada. Rectificó Quintero González, señaló penalti y Budimir lo transformó con suavidad.
Mandaba el Osasuna y el Madrid sufría. Por si las moscas Sergio Herrera desviaba un remate defectuoso de Tchoumaéni y el equipo de Alessio Lisci alcanzaba el descanso con ventaja. Era de esperar el arreón blanco y se produjo, sobre todo, por los cambios del técnico osasunista. Retiró a tres de sus mejores hombres (Budimir, Rubén García y Aimar Oroz) cuando quedaba mucho y le lanzó un mensaje a sus hombres de que retrocedieran metros. Solo les quedaba la bala de Víctor Muñoz, una pesadilla para Carvajal primero y Alexander-Arnold después. En ese ínterin de dudas estaba el Osasuna cuando el Madrid empató, con un buen centro de Valverde y un gol de Vinícius, que está en racha realizadora. El brasileño lo celebró señalándose el nombre en la camiseta, otro mensaje a la grada.
El equipo rojillo casi siempre fue mejor y provocó la primera derrota de Arbeloa en la Liga
Restaban veinte minutos y quien más quien menos se veía venir la remontada blanca. Arbeloa lo interpretó así. Había puesto a Brahim y recurrió también a Gonzalo y a Ceballos. El delantero canterano tuvo la mejor ocasión blanca para ponerse por delante pero Galán evitó el gol, con un corte salvador.
Pero a partir de aquí el Madrid no se tiró a la yugular y el Osasuna respiró para seguir creyendo. En estas Raúl García hizo la jugada de su vida. Quintero González lo anuló por fuera de juego pero tras la revisión de las líneas del fuera de juego se validó. Con suspense pero con belleza. El Madrid, sometido.
