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La “maldad” de Julio Iglesias y otros pecados

LA SEMANA ROSA

Las acusaciones de agresión sexual contra el cantante y el fallecimiento de Irene de Grecia centran la actualidad rosa de la semana

Kiefer Sutherland, Julio Iglesias y Chiara Ferragni

Kiefer Sutherland, Julio Iglesias y Chiara Ferragni

Él mismo lo cantó: “Me gustan las mujeres”. Y lo ha demostrado durante toda su vida. Que si se ha acostado con más de 3.000, que si todos somos hijos de él… Julio Iglesias ha encarnado como nadie durante más de medio siglo al mítico latin lover o machito español, ese truhan que es a la vez señor, ese seductor caradura que ahora chirría como la puerta de una casa de terror. Solo hace falta ver esos antiguos vídeos que inundan estos días las redes y que sorprenden por la actitud del cantante hacia las mujeres que le entrevistaban. A su lado, Luis Rubiales es un mero aprendiz de ladrón de besos. Pero si hasta ahora sus salidas de tono eran excusadas por el propio talante del personaje, esta semana todo ha cambiado. El más internacional de los cantantes españoles se enfrenta a sus 82 años a un desprestigio seguramente sin vuelta atrás y, sobre todo, a unas acusaciones que le pueden llevar ante los tribunales. Señalado por agresión sexual y trata de seres humanos por parte de dos exempleadas de sus mansiones en el Caribe, para ese Quijote que tanto le va (o le iba) ser un golfo, el paraíso se está empezando a convertir en un abrasador infierno.

Julio Iglesias disfruta de su casa de lujo en Miami (2018)
Julio Iglesias disfruta de su casa de lujo en Miami (2018)Redes

Sus dos Dulcineas, que han acabado transformándose en gigantes que luchan contra él, se hacen llamar Rebeca y Laura para proteger su intimidad. Serán interrogadas por la Fiscalía de la Audiencia Nacional, donde ha llegado el caso, en calidad de testigos protegidas. Ellas han detallado en elDiario.es, que destapó la noticia tras tres años de investigación junto a Univision, el calvario por el que aseguran que pasaron. Presuntas agresiones sexuales reiteradas, tocamientos no consentidos, un clima de control y humillaciones en un contexto de intimidación y jerarquía de poder, jornadas de hasta 16 horas diarias, ausencia de contrato, control de sus comunicaciones, condiciones indignas de alojamiento, pero, sobre todo, esa exposición constante al acoso y a las agresiones de carácter sexual. Como muestra, un botón: “Me tuvo durante horas pasándole la lengua por el ano y chupándole el pito [...] Porque él sentía mucho dolor y eso lo calmaba”, detalló una de las presuntas víctimas que, según su relato, era sometida en reiteradas ocasiones a extenuantes prácticas sexuales “para aliviar los dolores de espalda y calambres del cantante”. Menuda prescripción médica.

Las extrabajadoras han asegurado que han decidido denunciar los hechos, sucedidos en 2021, para que se haga “justicia” y evitar que otras mujeres “vuelvan a sufrir este tipo de abusos” por parte del intérprete. De momento, Women’s Link Worldwide, la entidad que asesora a las denunciantes, ha apuntado que más exempleadas se han puesto en contacto con la organización, pero han evitado dar más detalles para garantizar su seguridad. Si el caso finalmente llega a juicio, Iglesias podría enfrentarse a hasta seis delitos relacionados con la violencia sexual, la explotación laboral y la trata de seres humanos, con penas que oscilarían entre los cinco y los doce años de prisión. Poca broma.

Julio Iglesias en 2015 
Julio Iglesias en 2015 Brian Snyder / Reuters

Ya veremos cómo termina el asunto… De momento, y tras tres días de escándalo, Julio Iglesias ha enviado su primer comunicado negando los hechos. “Nunca había sentido tanta maldad, pero aún me quedan fuerzas para que la gente conozca toda la verdad y defender mi dignidad ante un agravio tan grave”. El Quijote afila su espada y cuenta además con el apoyo de amigos, familia y su mujer Miranda Rijnsburger, que también ha roto su silencio para escribir en redes “a tu lado, siempre”, junto a un corazón blanco. Amor puro.

Pero los protagonistas no son los únicos que se han expresado estos días sobre el affaire de la llamada “casita del terror” por las denunciantes. Las acusaciones contra Julio Iglesias se han politizado hasta el punto de crearse una especie de dos bandos, al más puro estilo Capuleto y Montesco. Por un lado, están los que lo defienden a capa y espada como Isabel Díaz Ayuso, quien aseguró que “Madrid jamás contribuirá al desprestigio del cantante más universal de todos”; y, por otro, los que piden que se llegue hasta el fondo de la cuestión. Algunos incluso van más allá, como la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, que aboga por retirarle la Medalla de Oro al Mérito en las Bellas Artes, lo que, para ella, no vulnera “en absoluto” la presunción de inocencia del artista. Pues vaya.

Chiara Ferragni el día de la lectura de la sentencia 
Chiara Ferragni el día de la lectura de la sentencia PIERO CRUCIATTI / AFP

Quien ya ha pasado por los tribunales es Chiara Ferragni. La famosa influencer italiana ha puesto fin a su pesadilla de los pandoros, esos dulces de Navidad que la han perseguido en sus sueños más inquietantes durante más de tres años pidiéndole que destine a un hospital pediátrico de Turín la parte prometida de los ingresos por sus ventas. La influencer se limitó a donar 50.000 euros al centro médico meses antes de sacar los productos al mercado y luego se quedó todos los beneficios de la campaña benéfica. Que no fueron pocos.

El tribunal de Milán ha considerado probada la práctica comercial engañosa de la influencer, pero ha calificado los hechos como estafa simple, lo que significa en el ordenamiento italiano que si no hay una denuncia formal, y no de oficio, el delito se considera legalmente extinguido, como así ha sucedido. La creadora de contenidos había pagado elevadas indemnizaciones antes del juicio que llevaron a las asociaciones de consumidores a retirar sus querellas. Caso resuelto. Chiara Ferragni se va de rositas, perdiendo, eso sí, dos millones de seguidores y con una reputación dañad a que sanará pronto. La memoria es frágil. Y ella ya podrá descansar tranquila sin pandoros acechando sus lindos sueños.

El actor Kiefer Sutherland 
El actor Kiefer Sutherland VALERY HACHE / AFP

Otro con asuntos legales pendientes es Kiefer Sutherland. El actor canadiense la ha vuelto a liar agrediendo y amenazando a un conductor de un servicio de transporte por aplicación en Hollywood, cerca de Sunset Boulevard. El protagonista de la serie 24 e hijo del recordado Donald Sutherland acabó detenido por un delito grave y puesto en libertad horas después bajo una fianza de 50.000 dólares. Poco más ha trascendido sobre el caso, ni qué fue lo que provocó su ira contra el chófer. Eso sí, no es el primer problema que tiene el actor con la autoridad.

En su historial delictivo figuran, por ejemplo, varias detenciones por conducir bajo los efectos del alcohol. Y también sabe qué es estar entre rejas. En concreto, pasó 48 días en prisión por conducir en estado de embriaguez. También se le conocen otras acciones violentas, como propinar un cabezazo al diseñador Jack McCollough o pelearse contra el dueño de un bar en Viena por una chica. Si es que los tópicos nunca fallan. Ni sus malas pulgas.

Irene de Grecia y la reina Sofía
Irene de Grecia y la reina Sofía

Y en la semana en que el Rey visitaba por primera vez Versalles para inaugurar una exposición de un antepasado suyo, el Gran Delfín, ese Luis de Francia que nunca llegó a reinar, aunque sí su padre y su hijo, llegó la noticia de la defunción de su tía Irene de Grecia. La hermana pequeña de la reina Sofía, conocida entre sus sobrinos como tía Pecu por su peculiar manera de vivir la vida, murió a los 83 años en la Zarzuela, donde residía junto a su hermana.

Soltera por vocación, se dedicó a liderar proyectos solidarios a través de su organización Mundo en Armonía y también se entregó a sus pasiones, que fueron muchas y variadas. De arqueóloga a pianista de alto nivel, filántropa, animalista, aficionada al esoterismo, estudiosa del hinduismo, practicante de yoga.... Casi nada. Se entiende que sus sobrinos la llamasen tía Pecu y que su hermana, que canceló su agenda para estar a su lado hasta el final, como ella estuvo en el suyo discretamente durante toda su vida, llore su ausencia. Los restos mortales de la princesa real regresarán a Grecia, su patria. Como escribió Eurípides, ¡Que la tierra sea ligera para ti, señora!

Sílvia Colomé da Silva

Sílvia Colomé da Silva

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Redactora jefa de Gente y Media. Antes, de Cultura, Última Hora y responsable de Vídeos. Autora de libros como 'Florencia a través de sus personajes' o 'La llegenda del Carreró'