Cómo fue la independencia de Puerto Rico de España que plasmarán Residente y Bad Bunny en ‘Porto Rico’
Colonia perdida
Hoy sabemos de Puerto Rico esencialmente por sus superestrellas, pero la isla caribeña tiene siglos de pasado en común con España

El General Nelson A. Miles en la guerra de Puerto Rico, que acabó con su independencia de España
El cantante puertorriqueño Bad Bunny no deja de acaparar titulares. Primero fue su actuación en el intermedio de la Super Bowl, donde criticó la política inmigratoria del presidente Trump. Ahora proyecta convertirse en el protagonista de Porto Rico, una película sobre la lucha por la independencia de su país. En el filme también intervendrán Edward Norton, Viggo Mortensen y Javier Bardem. Es una ocasión idónea para que en España sepamos algo más de una de nuestras últimas colonias, muy desconocida por el gran público. ¿Qué podemos decir de ella?
Conocemos Puerto Rico desde que Cristóbal Colón llegara al archipiélago en 1493. Sin embargo, la conquista no se efectuó hasta la llegada de Juan Ponce de León en 1508. La isla homónima es la de mayor tamaño, con 8.868 km², y la rodean otras mucho más pequeñas, como Vieques, Mona o Culebra.

Antes de la colonización hispana, la zona estaba habitada por tribus indígenas, sobre todo la de los taínos. De aquí procede el nombre autóctono del territorio: Boriquén, término que significa “Tierra de Nuestro Altísimo y Bravo Señor”. Para los autóctonos, la colonización tuvo efectos desastrosos. Murieron en masa por los trabajos forzados y las enfermedades que llevaron los conquistadores, contra las que no estaban inmunizados.
¿Y la denominación de “Puerto Rico”? Los españoles la inventaron para aludir a la prosperidad de San Juan, la capital. De allí partían barcos que regresaban a la metrópoli cargados de riquezas.
En 1868 se inició un movimiento en pro de la independencia que no tuvo éxito. Pocos años después, tras la implantación de la Primera República, España suprimió el régimen esclavista. Sin embargo, lo hizo con una generosa compensación a los antiguos amos, que seguirían disfrutando de su mano de obra, esta vez bajo contrato, por tres años más.

La República también incluyó a Puerto Rico como parte de la nación española en su proyecto de Constitución Federal, que finalmente no llegó a promulgarse. Para alcanzar un cierto autogobierno, la isla tuvo que esperar a que se estableciera, en 1897, un régimen de autonomía. Faltaba muy poco para que la historia diera un vuelco radical.
La desastrosa guerra con Estados Unidos de 1898 obligó a España a ceder Puerto Rico, junto con Cuba y Filipinas. Los vencedores implantaron un gobierno de ocupación al que sustituyó poco después un gobierno civil. Los puertorriqueños obtuvieron, con la ley Jones, la ciudadanía estadounidense. Continuó existiendo un movimiento independentista, que sería ilegalizado en 1948 con la ley de la Mordaza. La posterior insurrección sería reprimida con dureza, con masacres en Utuado y La Fortaleza.
‘Life is alright in America’
La historia reciente de la isla ha estado marcada por la emigración a Estados Unidos. Eso queda perfectamente reflejado en West Side Story (1961), musical acerca de la rivalidad entre dos bandas neoyorquinas, los Sharks, puertorriqueños, y los Jets. Una de las canciones, America, contrapone una visión idealizada de la vida en Estados Unidos y otra mucho más realista, que pone el énfasis en la discriminación sufrida por la población latina.
Cuando Anita dice que comprar a crédito es bonito, Bernardo se queja de que a la gente de su procedencia les cobran el doble solo con mirarlos. Si Rosalía se ilusiona con su futura lavadora, Juan le advierte que no tendrá nada que limpiar con ella. Cuando las chicas cantan que “la vida está bien en Estados Unidos”, los chicos replican que eso puede ser así solo con una condición: “Si eres completamente blanco”. La libertad, en la práctica, se limita a la posibilidad de “servir mesas y lustrar zapatos”.
En la actualidad, Puerto Rico posee el estatus de “Estado Libre Asociado”, que implica una constitución propia, pero no soberanía plena. Hay quien desea la total incorporación a Estados Unidos, como miembro número 51 de la Unión. Sin embargo, la decisión final queda en manos del Congreso estadounidense, que no ha alcanzado nunca un consenso para modificar la situación.
También hay en Puerto Rico quien optaría por la constitución de un estado libre. Como curiosidad, mencionar la existencia de un movimiento que aboga por la reunificación con España para que la isla se convierta en la comunidad autónoma número 18. Se trata, no obstante, de una opción marginal.
