Catalunya

Obra de emergencia en los túneles del Garraf a la espera de la gran reforma

Crisis de movilidad

Las partes más degradadas de túneles y viaductos se repararán durante tres meses

Un tren de Rodalies circula por la línea del Garraf bajo una estructura visiblemente maltrecha

Un tren de Rodalies circula por la línea del Garraf bajo una estructura visiblemente maltrecha

Pau Venteo / Shooting

El mal estado de los túneles del Garraf ha hecho saltar todas las alarmas tras el accidente de Gelida por la caída de un talud. Aunque las plataformas de usuarios del transporte público y sindicatos como UGT ya llevaban tiempo advirtiendo de ello, ha sido la crisis en la que se encuentra inmerso el servicio de Rodalies lo que ha acelerado el inicio de las obras de reparación para mitigar los efectos de la corrosión provocada por el mar.

Hay pilares cuya base junto al mar ha perdido casi todo el apoyo por los efectos del oleaje y columnas de hormigón en las que se ve toda la armadura. En otros tramos, ha sido necesario apuntalar la estructura del túnel. La difusión de estas imágenes ha convertido en máxima prioridad unos trabajos que estaban previstos, pero que se iban postergando una y otra vez.

La recién creada oficina técnica del plan de Rodalies no tenía previsto afrontar esta obra hasta que se finalizasen las que se están haciendo en la R4 para no hacer coincidir tantas obras a la vez, con sus consiguientes afectaciones, pero lo sucedido durante las últimas semanas ha obligado a acelerar los calendarios.

La construcción de una nueva galería para mejorar la seguridad requerirá tres o cuatro años de obras

El Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) tiene programados tres meses de obras urgentes para reparar desperfectos en pasos inferiores, viaductos y túneles del lado mar. Los movimientos de material ya han empezado, y los trabajos está previsto que arranquen “a lo largo del mes de marzo”, según el secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano.

Esta actuación de urgencia debe complementarse con una obra aún más compleja que conlleva la perforación de una nueva galería y permitirá adaptar a los estándares de seguridad actuales los túneles por los que circulan los trenes de la R2 Sud y los regionales del sur de Catalunya. Hoy por hoy, estos túneles no tienen galerías de emergencia, y en caso de accidente, o incluso una simple avería, la evacuación de pasajeros sería un auténtico peligro según en qué punto del trazado. Fuentes del sector llegan a situar la duración de esas obras en tres o cuatro años dada su complejidad, más aún si se quiere compaginar con el paso de trenes.

Por lo pronto, durante el trimestre de trabajos programados, los trenes circularán por vía única entre Vilanova i la Geltrú y Castelldefels, lo que limitará de manera importante la capacidad ferroviaria en el corredor del Garraf, por donde pasaban unas 39.000 personas al día antes de la crisis (ahora son unos miles menos). Los detalles aún están por concretar, aunque la solución más factible pasa por poner autobuses sustitutorios, una fórmula que los sufridos viajeros de las líneas regionales de Tarragona ya conocieron con las obras del túnel de Roda de Berà, cuando se pusieron autobuses desde Sant Vicenç de Calders hasta Tarragona, Reus y los otros municipios afectados.

La Generalitat se ha comprometido a elaborar “un plan de transporte alternativo consensuado con el territorio” mientras duren las obras. Es lo que les prometió la consellera de Territori, Sílvia Paneque, a los alcaldes y los agentes económicos de la zona en una reunión celebrada la semana pasada en el Consell Comarcal del Garraf. La oficina técnica del plan de Rodalies y las empresas públicas implicadas están preparándolo con la consigna de evitar cortes en la medida de lo posible. Es por eso que se quería acabar primero las obras de la línea interior, que mantienen un tramo de vía única entre l’Arboç y Vilafranca, porque se pretende desviar por allí los regionales, como se hacía antiguamente cada vez que había algún incidente puntual o programado en la línea de Vilanova.

Petición de gratuidad durante las obras

Los agentes económicos de la zona que se reunieron con los representantes del Departament de Territori la semana pasada les pidieron que se levanten las barreras de la C-32 y se pueda circular en coche sin tener que pagar peaje mientras duran las obras que limitan la capacidad ferroviaria para ir de lado a lado del Garraf. La Generalitat descarta fomentar el uso del vehículo privado como alternativa al transporte público y defiende un refuerzo de las líneas interurbanas de bus que se complementarán con el plan alternativo de transporte asociado al corte, aún en fase de definición por parte del Govern, Renfe y Adif.

Las obras de soterramiento de Sant Feliu de Llobregat –que estrechan un buen tramo a una sola vía– y la renovación de la infraestructura en el tramo del Penedès complican las cosas, aunque fuentes implicadas en los trabajos apuntan que a lo largo del mes de marzo esperan dar por acabada esa obra y recuperar la doble vía en el Penedès, ganando así cierto margen para no alterar aún más la salud mental de los usuarios de los regionales del sur.

David Guerrero

David Guerrero

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Cronista de Guyana Guardian experto en transporte, obras públicas y desarrollo de ciudades. Igualmente, informa sobre eventos y salones profesionales. Previamente, se ocupó de la crónica de l'Hospitalet y el Baix Llobregat, donde mantiene vínculos con iniciativas de prensa de proximidad.