Adiós al desayunador: Una arquitecta revela por qué no es práctico tener este famoso 'rincón del café' en casa
Tendencia
La interiorista Rebeca Campo ha desvelado los motivos por los que no son tan útiles este tipo de módulos en las cocinas

El desayunador en una imagen de archivo

Seguro que a lo largo de los últimos meses te has fijado en que existe una nueva tendencia en el mundo de la decoración: el famoso desayunador, también conocido como el rincón del café o del desayuno. Cada vez más personas optan por incluir en sus cocinas un pequeño espacio dedicado exclusivamente a guardar todo lo relacionado con la primera comida del día: cafetera, tostadora, tazas, platos e incluso alimentos.
Sin embargo, colocar un módulo de este estilo en las cocinas no siempre es la opción más acertada, especialmente si la zona no es demasiado amplia, ya que podría saturar el ambiente y reducir el espacio de almacenamiento.

Así lo han explicado las interioristas y arquitectas Rebeca Campo y Sandra Rodríguez en una reciente entrevista en ¿Cómo comes?, el podcast que presenta cada dos semanas la experta en nutrición Ángela Quintas. ''Nosotras siempre hacemos la misma reflexión: es práctico si siempre desayunas un té, un café y una tostada porque si no, la visita a otros armarios la vas a hacer igual. Hay gente que desayuna otros alimentos que requieren más elaboración y ahí el desayunador se queda escaso. Como concepto estético, es muy bonito, pero no sé si es aplicable a todas las familias'', explica Rebeca Campo.
Según Sandra Rodríguez, el desayunador está diseñado para cocinas amplias que cuentan con espacio de sobra. ''En cocinas normales, de 15 metros, no tiene ningún sentido porque no deja de ser un armario bastante grande que estás condicionando a una única actividad'', asegura.

Por esta razón, las expertas insisten en que el desayunador también está pensado para aquellas personas que ''se levantan, meten una cápsula en la cafetera y se van corriendo al trabajo''. ''Es muy aspiracional'', añade Rodríguez. ''Es simplemente una tendencia para que la gente diga: 'No tengo desayunador ¿Qué hago? ¿Me cambio de cocina?''', señala Campo.
Otras de las tendencias más populares es elevar el lavavajillas. ''Ahora lo que se lleva es ponerlo en columna para no agacharse. Tampoco nos gusta porque es una pérdida de encimera un poco absurda desde nuestro punto de vista'', indica Rodríguez. ''Si no tienes problema de espacio, está bien. Pero a veces no hay hueco en la encimera para trabajar. Depende un poco del tipo de cocina que tengas y de las concesiones que estés dispuesto a hacer. Si no cocinas y no te quieres agachar, se puede elevar y perder encimera'', afirma Rebeca Campo. ''No tiene mucho sentido porque la cocina está llena de cajones y te tienes que agachar igualmente'', apunta Rodríguez.

