Ocho pueblos para visitar el día de Andalucía
Propuestas
Rincones con encanto que convierten cualquier escapada en una gran experiencia

Casas en los estrechos callejones del pueblo blanco de Torrox, Málaga
Como cada año, Andalucía se viste de gala el 28 de febrero para celebrar su día a lo grande. Este sábado se ha organizado una jornada en la que se ofrecerán actividades, conciertos, talleres, entre otras propuestas, para convertir la fecha en una fiesta. Se llenarán las calles y plazas de ambiente y tradición.
Desde que el pueblo andaluz refrendó su autonomía plena el 28 de febrero de 1980, cada año se celebra en esta fecha el día de Andalucía. Si estás pensando en hacer turismo por la comunidad, te proponemos algunos pueblos con encanto que podrás descubrir en esta tierra llena de historia y tradición. Lugares que enamoran no solo por su rico patrimonio cultural, sino por su identidad propia.
Málaga
Torrox

Torrox es un pueblo de la Axarquía malagueña que combina a la perfección lo tradicional y la modernidad. Cada rincón de este lugar es testimonio de su rica cultura andaluza. Su playa Ferrara es ideal para dar un paseo al atardecer o simplemente para disfrutar de un día bajo el sol. Además, su casco antiguo es un laberinto de calles estrechas y casas blancas donde encontrarás joyas ocultas como la iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación.
El faro de Torrox es imprescindible para no perderte las maravillosas vistas marítimas. Y, junto a él, puede visitarse un yacimiento arqueológico que incluye una villa romana y una necrópolis. Aparte, la Casa de la Cultura incluye todo tipo de actividades, desde conciertos y eventos culturales hasta exposiciones y talleres artísticos que te permitirán sumergirte en el arte local.
Jaén
Segura de la Sierra

Este municipio se encuentra en pleno parque natural de las Sierras de Cazorla, Segura y las Villas, en la provincia de Jaén. Es ideal para los amantes del deporte y, en especial, del senderismo, ya que ofrece una riqueza natural espectacular. La localidad rinde culto a su hijo más ilustre, el poeta Jorge Manrique, así que se puede ver la casa donde nació y alguna estatua suya. También destaca la iglesia de Collado, un templo del siglo XVI, frente de la fuente Imperial y los baños árabes, un hammam fechado en el siglo XI en perfecto estado de entrada gratuita.
El mirador de Peñalta asegura las mejores vistas de Segura de la Sierra, con un fondo de olivos. Mención aparte merece la gastronomía, basada en productos de matanza, con platos como los galianos (guiso pastoril con tortas de pan ácimo, conejo y liebre) y el ajoatao (patata, ajo, aceite de oliva, huevo y limón), típica para acompañar la carne.
Córdoba
Priego de Córdoba

Es conocida como la ciudad del agua y en ella brotan multitud de manantiales. Destacan las construcciones de estilo barroco y se encuentra muy cerca del parque natural de las sierras Subbéticas. Bajo la muralla del castillo, se halla un jardín precioso, la Huerta de las Infantas, el jardín romántico de la familia propietaria de la Quinta anexa donde celebraban sus fiestas. Hace unos años, las autoridades restauraron sus fuentes y terrazas y se abrió al público.
Otro de los edificios más sorprendentes de Priego es la Carnicería Real, el antiguo mercado de carne que estuvo en uso los siglos XVI y XVII. Un elemento muy destacable es la escalera en forma de espiral, donde bajaban las piezas de carne al semisótano.
El barrio de la Villa encandila por sus calles estrechas, sus flores y sus casas extremadamente blancas. Además, el balcón del Adarve rodea el barrio con vistas a la montaña y olivares, integrado en la antigua muralla. Incluye, la plaza de San Antonio, la calle Real y la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Los vecinos cuidan las fachadas durante todo el año.
Almería
Mojácar

Este pueblo colgado en una colina a 170 metros sobre el nivel del mar de pasado árabe alberga rincones mágicos perfectos para perderse entre sus callejuelas. Es una localidad blanca típicamente andaluza con un rico patrimonio histórico. La iglesia de Santa María, construida sobre una antigua necrópolis árabe, es un lugar imprescindible. En un rincón de su porticado, en uno de sus rincones puede observarse una reproducción exacta de una de las escenas de la Reconquista.
La puerta de la ciudad es un antiguo acceso a la muralla árabe. Fue reconstruida en el siglo XVI, es uno de sus sitios con más encanto, repleta e flores y casas. En tu visita a la localidad, no puedes dejar de degustar el caldo de pimentón, gurullos, migas y cuscús, una especialidad local para chuparse los dedos.
Cádiz
Olvera

Olvera, una localidad de origen árabe de la ruta de los pueblos blancos. Declarada conjunto histórico-artístico, presume de su castillo, construido a finales del siglo XII y parte del sistema defensivo del reino nazarí de Granada. Desde allí se contempla la iglesia de Nuestra Señora de la Encarnación.
La Cilla es otro imprescindible, ya que fue un antiguo granero de los condes de Osuna y una cárcel de mujeres. Después de una restauración, se abrió para dar paso al Museo de la Frontera y los Castillos. Su gastronomía enamora a los foráneos, sobre todo por sus postres, como la torta del lunes de Cuasimodo (elaborada con aceite de oliva, almendras, matalauva y ajonjolí).
Huelva
Ayamonte

Este municipio onubense pertenece a la isla Canela, y comparte con Portugal la desembocadura del Guadiana. En la plaza de San Francisco encontramos el palacio del marqués de Ayamonte, un edificio monumental del siglo XVII, cuya familia construyó el convento Franciscano y la iglesia de San Francisco.
Las opciones para disfrutar de la comida típica de Huelva son interminables, sea en forma de tapas o de platos. Entre ellos sobresalen la raya en pimentón, las albóndigas de choco, el atún encebollado o el bacalao a la bras.
Granada
Salobreña

Sus casas encaladas de color blanco destacan por encima del color azul del mar, con el castillo en lo alto del peñón, que en el pasado fue la residencia de verano de los reyes de Granada. Su ubicación permite disfrutar de las vistas de sus numerosos miradores. El blanco de las casas y las flores rebosan por las calles y siguen su camino hasta la iglesia de Nuestra Señora del Rosario, construida en el siglo XVI sobre una antigua mezquita de la localidad.
Si amas la naturaleza, hay una caminata sencilla por la Senda Mediterránea, una ruta que accede paralela a la costa y te conduce hasta diferentes calas. Y, si te preguntas por la gastronomía, no dejes de catar la zarzuela de marisco, los espetos de sardinas y el pulpo al estilo salobreño (pulpo troceado con una salsa de tomate, cebolla, pan y ajo frito, vino, ginebra, sal, pimienta y laurel).
Sevilla
Osuna

Una escapada a Osuna te permitirá sumergirte por un sinfín de rincones especiales, entre ellas, una de las calles más bonitas de Europa según la Unesco, la de San Pedro. El convento de la Encarnación, en la parte alta de la localidad, y la iglesia colegial de Nuestra Señora de la Asunción, conocida como la colegiata, de estilo renacentista, son dos de sus joyas.
Osuna posee el casco histórico mejor conservado de Andalucía, declarado conjunto histórico-artístico desde 1967. Por ello, sus calles han sido el escenario de películas y series, incluida Juego de Tronos, que convirtió su plaza de toros en la arena de la gran fosa de Daznak.

