Los agentes de tráfico no multarán durante un tiempo razonable a los conductores sin la baliza V-16: “Nuestro objetivo no es recaudatorio”
Periodo de gracia
El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, ha defendido la utilidad de este dispositivo para evitar atropellos y mejorar la seguridad vial

Un guardia civil de tráfico da indicaciones a un conductor

Ya lo avanzó el director de la DGT, Pere Navarro, el pasado mes de noviembre, y hoy lo ha confirmado el propio ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, durante la presentación del balance provisional de siniestralidad mortal en las vías interurbanas de España en 2025: los agentes de tráfico serán “flexibles” y durante un tiempo estarán informando sin multar a aquellos conductores que no lleven la baliza V-16, obligatoria desde el 1 de enero de 2026. Ninguno de los dos ha llegado a concretar cuál será ese periodo de gracia y solo han hecho referencia a un plazo “razonable”.
“Nuestro objetivo no es sancionador o recaudatorio; nos mueve la obligación de salvar vidas”, ha afirmado Grande-Marlaska, quien defiende la utilidad de este dispositivo para mejorar la seguridad vial. “Todas y todos los que hemos bajado del coche para colocar un triángulo sabemos el peligro que entraña hacerlo”, ha confesado refiriéndose al riesgo de atropello que entraña salir del vehículo y caminar cincuenta metros para poner los triángulos de emergencia para alertar al resto de conductores de la presencia de un automóvil detenido en la vía.

Se estima que cada año unas 25 personas pierden la vida al ser arrolladas cuando señalizan una avería o accidente. Con la baliza V-16 este peligro se minimiza porque no es necesario ir a colocar los triángulos. Solo hay que sacar la mano por la ventanilla y poner el dispositivo en el techo del coche o alguna parte que sea visible para el resto de automovilistas.
El haz luminoso se puede ver a 1 kilómetro de distancia en condiciones favorables. Como el aparato está dotado de conectividad, el resto de vehículos recibirá la información del accidente o avería a través de los navegadores, las aplicaciones de movilidad o los ordenadores de a bordo. Los conductores de automóviles antiguos o sin este tipo de tecnología podrán informarse del incidente a través de los Paneles de Mensaje Variable que estén en las proximidades. Conviene recordar que este aparato no avisa automáticamente a los servicios de emergencia, por lo los ocupantes del vehículo, en la medida de lo posible, deberán hacer la correspondiente llamada para pedir atención médica o mecánica.

Si bien la baliza evita tener que andar para poner los triángulos de preseñalización, no implica que los viajeros deban permanecer en el interior del vehículo. Tal como indica el Reglamento General de Circulación, “en caso de accidente o avería, como norma general, si el vehículo está inmovilizado sin posibilidad de reemprender la marcha, los ocupantes deberán abandonar el vehículo, siempre que exista un lugar seguro fuera de la plataforma de circulación y, en todo caso, deberán salir del vehículo por el lado contrario al flujo de tráfico sin transitar o permanecer en los carriles o arcenes que conforman dicha plataforma. Si las condiciones de circulación no permitieran a los ocupantes abandonar el vehículo con seguridad, permanecerán en el habitáculo con el cinturón abrochado”.
A pesar de las bondades que tiene la baliza V-16 sobre el papel, numerosas voces han criticado su real efectividad. Según algunos usuarios, la luz no se ve bien o con suficiente antelación en determinadas circunstancias (inclemencias meteorológicas, cambios de rasante o curvas), en algunos casos la batería dura poco y en otros el imán no sujeta bien aparato.

Independientemente de estas posibles incidencias, el dispositivo es obligatorio en España y no llevarlo supone una multa de 80 euros, aunque de momento los agentes no estén sancionando a quienes no lo tengan. El ministro del Interior ha admitido que carecen de datos sobre cuántos vehículos cuentan con la V-16, pero ha asegurado que cada día unos 3.000 la están usando, por lo que es “razonablemente optimista en el cumplimiento de la ley”.



