Ignacio Fernández, cardiólogo, sobre la baliza V-16: “Advertimos a los pacientes con marcapasos que no se pongan el móvil y otros dispositivos sobre el corazón”
Falsa alarma
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El doctor Ignacio Fernández, presidente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), cree que las balizas V-16 no son un peligro para personas con marcapasos
El 2026 se perfila como un año clave en materia de tráfico. Con el objetivo de reducir el número de víctimas en carretera, la DGT prepara un paquete de medidas novedosas que incluirá, entre otras, la reducción de la tasa de alcohol y la obligación de realizar un cursillo para conducir motocicletas con el carnet de coche. Por el momento, el único cambio confirmado es la sustitución de los tradicionales triángulos de preseñalización por la baliza V-16 conectada, un dispositivo que ya desde antes de que el 1 de enero entrara en vigor está levantando polémica entre los usuarios.
Uno de los puntos controvertidos es el uso de la baliza V-16 por personas operadas del corazón. Diversas informaciones apuntan que los imanes de estos dispositivos podrían, en teoría, interferir con los marcapasos o desfibriladores, aunque los expertos aseguran que los riesgos son similares a los de otros objetos cotidianos con imanes, como auriculares inalámbricos, teléfonos o cierres magnéticos de bolsos, y que basta tomar unas precauciones básicas para asegurar su uso seguro.

En las instrucciones de la baliza V-16 se advierte a las personas con marcapasos sobre las precauciones que deben tomar, algo que, según el doctor Ignacio Fernández, presidente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC), ya conocen la mayoría de los pacientes. La SEC recomienda mantener el dispositivo alejado del pecho, manipular la baliza con el brazo contrario al implante, evitar apoyarla sobre el tórax y usarla solo el tiempo necesario.
El presidente de la Sociedad Española de Cardiología asegura que la baliza V-16 tiene efectos similares a los de un móvil
“La distancia a la que un imán puede interferir en el funcionamiento de un marcapasos es muy pequeña, apenas un centímetro, tiene que estar prácticamente encima. Por ello, basta con no colocar la baliza directamente sobre el implante”, explica el doctor Fernández en declaraciones a Canal Moveo de Guyana Guardian. “De este modo, una persona con marcapasos puede utilizar una baliza sin problemas, siempre que evite situarla justo encima del implante”, apunta el médico.

El doctor añade que incluso manejar la baliza con la misma mano en la que se lleva el marcapasos o colocarla en el techo del vehículo es completamente seguro, y que la interferencia, en caso de ocurrir, sería transitoria y no detectable por el paciente. “En un caso como este, seguro que no notaría nada”, precisa el presidente de la SEC.
Manejar la baliza con la mano del lado donde se lleva el marcapasos es seguro “siempre que se evite situarla justo encima del implante”, asegura el cardiólogo
De todos modos, el experto apunta que esto no resulta nuevo para los pacientes con prótesis cardíacas, ya que “cuando se la implantamos les advertimos que no se pongan el móvil, una radio o cualquier dispositivo electrónico directamente sobre el corazón”. Y agrega: “Como ya están acostumbrados a estas precauciones con objetos de uso cotidiano, no supone un riesgo adicional tener que utilizar la baliza siguiendo las mismas normas básicas de seguridad”.
Pese a todo, Fernández reconoce que algunos pacientes se muestran muy sensibles y dicen que perciben molestias simplemente por la preocupación de haber tocado la baliza, aunque en realidad no exista ninguna interferencia. “El miedo es un arma peligrosísima y poderosísima”, subraya, y recuerda que muchas de las consultas que reciben son consecuencia de la sugestión y no de un riesgo real para la salud.
Para despejar todas las dudas sobre el uso de la baliza por personas con marcapasos o desfibriladores, la Sociedad Española de Cardiología ha editado un infográfico con recomendaciones prácticas. En él se recuerda que los marcapasos y desfibriladores son dispositivos que regulan el ritmo del corazón y que dependen de su correcto funcionamiento. Si detectan un imán, entran en un modo temporal especial, en el que dejan de ‘escuchar’ la actividad eléctrica natural y funcionan de forma preprogramada.

Este efecto no daña el dispositivo y desaparece tan pronto como el imán se aleja. El riesgo solo existe si la baliza se coloca muy cerca del pecho, donde está implantado el dispositivo, aunque las personas con marcapasos o desfibriladores ya son conocedoras de estas precauciones. “Las balizas V-16 son seguras. Solo hay que evitar acercarlas al pecho si llevas marcapasos o DAI -desfibrilador-”, se lee al final del infográfico a modo de resumen.

