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Así es Bodø, la ciudad a 300 kilómetros del círculo polar ártico que es la revelación de la Champions League

Noruega

Con más de 50.000 habitantes, la ciudad vive uno de sus momentos más álgidos con el Bodø/Glimt como gran sensación de la máxima categoría del fútbol europeo

Ni los Alpes, ni las Dolomitas: el espectacular paraje aragonés que parece sacado de Italia

Bodø, Noruega

Bodø, Noruega

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320 kilómetros. Esa es la distancia que separa Bodø del círculo polar ártico. Esta ciudad nórdica de algo más de 50.000 habitantes vive uno de sus momentos más dulces gracias a la gesta histórica del FK Bodø/Glimt, sin duda la gran revelación de esta UEFA Champions League.

Sin embargo, más allá del Aspmyra Stadion, hogar del club nórdico, Bodø es toda una joya en el norte de Europa. Capital y principal núcleo urbano de la provincia de Nordland, es la segunda localidad más poblada del norte de Noruega. 

¿Qué ver en Bodø?

Como se recoge en el Bodø Krigshistoriske Museum, la urbe fue una de las más castigadas del país por los bombardeos de la Alemania nazi durante la Segunda Guerra Mundial, teniendo que reconstruirse casi por completo.

Basta caminar por Storgata, su arteria principal, para descubrir una vida urbana muy dinámica que desemboca en el puerto y el paseo marítimo. Siempre con el mar como telón de fondo. La catedral Bodø Domkirke, simboliza la reconstrucción de posguerra. Postrándose ante los turistas como seña de identidad de la ciudad. 

A pocos pasos, se ubica el barrio cultural Stormen. Más de 18.000 metros cuadrados de arquitectura contemporánea, con ventanales que enmarcan el horizonte ártico.

Bodø, Noruega
Bodø, NoruegaShutterstock

Desde el mirador de Kjerringøy, las islas Lofoten parecen al alcance de la mano. En el puerto, la sauna flotante Pust invita a alternar vapor y aguas gélidas en una experiencia propia de la zona nórdica. 

A las afueras, el Museo Noruego de la Aviación sorprende por su colección civil y militar. En la región de Salten, el faro de Tranøy o los cubos de cristal de Manshausen —ideales para contemplar auroras boreales desde la cama— completan un escenario de ensueño.

Bodø cuenta con aeropuerto con conexiones a Oslo. La ciudad de por sí es fácil de recorrer a pie, aunque alquilar un coche permite adentrarse en fiordos y ferris. Para saciar el apetito, el bacalao skrei, el salmón, la carne de reno o el queso marrón Møsbrømlefse, acompañados de una Bådin, la cerveza local, te abren las puertas a sentirse como uno más del Norte. 

El Bodø/Glimt, el otro gran atractivo de la ciudad

Con pie y medio fuera de la fase final, el equipo de Kjetil Knutsen tenía que puntuar en Dortmund, vencer al Manchester City en Noruega y conseguir los tres puntos en el Metropolitano ante el Atlético. Se desconoce si Odín tuvo algo que ver, pero el Dios del fútbol colocó al Bodø/Glimt entre los 24 mejores equipos de Europa. 

Milagro cumplido. Los nórdicos completaron una gesta histórica clasificándose en el 23º puesto, emparejándose así con el Inter de Milán, actual subcampeón de la competición.

Bodo/Glimt - Inter
Bodo/Glimt - InterMats Torbergsen / Reuters

En la ida de los dieciseisavos de final de la Champions League, el termómetro marcó -4ºC. El marcador, 3-1. Las 7.000 almas que llenaron el estadio de Bodø demostraron que el infierno también puede estar cerca del circulo polar ártico. A 320 kilómetros para ser exactos.