Una erupción de diapiro de lodo en el municipio de San Juan de Urabá, en el noroeste de Colombia. Un espeso lodo cubrió una extensa área de tierra tras la erupción y afectó a unas 1.000 personas, así como a carreteras, cultivos, ganado y el acueducto local.
Las autoridades afirman que el evento geológico no causó víctimas mortales. “El cielo se tiñó completamente de amarillo por el fuego”,la gente decía.
El 'Dagran' (Departamento Administrativo para la Gestión del Riesgo de Antioquia), junto con su equipo técnico, geólogos e ingenieros, continúa evaluando las emisiones de gases. También continúa evaluando los posibles impactos en el acueducto, además de buscar medidas de rehabilitación tanto para la vía como para el acueducto.