La maldición del campeón continuará un año más. No gana la Copa del Rey el anfitrión desde el 2002 (Baskonia en Vitoria) y no será el Valencia tampoco el que la rompa. En un final inverosímil, con todo perdido, el Real Madrid ganó una semifinal que tenía perdida y se ganó pasar a la final de este domingo.
Con Jean Montero en plan MVP, firmados 19 puntos en él último cuarto, el Valencia tuvo la final en sus manos. Quedaban 20 segundos y ganaba por 106-101. Un triple de Hezonja, una pérdida de Montero y otro triple de súper Mario 8 segundos después rubricaron la remontada imposible, quedándose el croata, sin duda, con ese título de MVP. El Madrid jugará su duodécima final en trece años. Qué barbaridad.
El Valencia batió el récord anotador en un primer cuarto en la historia de la Copa del Rey con 34 puntos
La primera mitad tuvo dos cuartos prácticamente opuestos, con un Valencia convertido en un torbellino al inicio y un Real Madrid que respondió con su grandeza en el segundo, casi llegando a igualar las cosas al descanso.
La salida del equipo de Pedro Martínez enloqueció al Roig Arena y se fue directa a los libros de historia. Un 7/13 en triples catapultó a los taronja a un 34-16 impresionante, registro que batía el récord de anotación en un primer cuarto en toda la historia de la Copa del Rey.
Pero jugara campo abierto, como tanto le gusta al Valencia, sin dar un respiro, ante un equipo con tanto talento como el Madrid no deja de ser peligroso. Y los locales lo confirmaron tras el primer bocinazo.
Con un parcial de 0-11, cimentado gracias a tres triples, el equipo de un Scariolo más nervioso de lo habitual, merecida técnica incluida, lanzaba un aviso a los valencianistas que el gran favorito no iba a dar su brazo a torcer tan fácilmente.
Al Valencia le empezó a costar anotar y los blancos fueron arañando las ventajas en el marcador, mención especial para un Garuba mucho más cómodo en el correcalles que Tavares, que eso sí, se entonó un tanto antes del descanso, al que se llegó con un 54-50. El Madrid le había devuelto al Valencia los 34 puntos. Aunque lo peor, quizás, para Pedro Martínez fue ver a Kameron Taylor, máximo anotador del partido hasta entonces (13), torcerse el tobillo derecho y quedar lastrado para el resto del duelo.
La segunda mitad fue mucho más pareja, más lineal, con el potencial de ambos sobre el parquet. Con varios cambios de mando en el luminoso, Valencia y Madrid fueron sumando puntos con suma facilidad, engordado el marcador a niveles casi NBA.
Pero en el último cuarto, en cambio, fueron los de Pedro Martínez los que cogieron la iniciativa gracias a un Jean Montero de película. El dominicano las metía como quería. Empezó anotando 10 puntos en menos de tres minutos y permitiendo a los taronja acelerar hacia la final.
Llego a mandar por 10 puntos (99-89) el conjunto valencianista a cuatro minutos para el final pero el Madrid no muere nunca y se mantenía como podía con alguna esperanza, remota, de victoria.
El tramo final fue de pesadilla para el Roig Arena. Con 106-101 tras la enésima barbaridad de Montero se le fundieron los plomos al Valencia. Los dos triples de Hezonja fueron una enorme losa que impactó incluso en Montero, que falló la posesión que le hubiera dado el triunfo. La maldición contnúa.
