Hansi Flick se hace querer. El martes cumplió 61 años y su nieto Tom, de 3 años, quedó fascinado del cariño que el entrenador del Barcelona recibía por las calles. Ambos habían salido a dar un paseo y el pequeño, en su bicicleta, no pudo ser ajeno a la cantidad de gente que le deseaba feliz cumpleaños a su Opa (abuelito). Cosas de haber llevado al club a ganar cuatro títulos y a regresar a unas semifinales de la Champions.
El técnico, al que no le gustan los contratos largos y que, cuando en la gala de Mundo Deportivo Laporta le ofreció dirigir al Barça “hasta que quieras”, le recordó que aún falta hasta el 2027, se deja querer también. Este sábado frente al Villarreal, Flick dirige su partido número 100 del Barcelona con la intención de seguir una jornada más en el liderato de la Liga. Y está abierto a alargar su estancia en el Camp Nou. “¿100 partidos más? ¿Por qué no?”, dijo en la sala de prensa.
De celebración
El técnico busca firmeza ante el Villarreal para evitar
“Disfruto de la ciudad, del equipo y del club. Es un gran honor entrenar al Barça. Los jugadores hacen un gran trabajo y hay muchos chicos de la Masia. Todo el mundo puede estar orgulloso de este equipo”, desgranó sobre los motivos de su comodidad. Incluso se permite a ir a la presentación del libro de Joan Laporta. “Era un acto privado y estuvo muy bien”, apuntó. Ni siquiera en el Bayern con el que ganó los seis títulos en un año estuvo tanto tiempo.
Y no citó los resultados porque no es muy amante de las estadísticas pero si derrota al Villarreal sumará su 75.ª victoria al frente del conjunto blaugrana, una menos que Helenio Herrera y cuatro menos que Luis Enrique en sus respectivos primeros cien encuentros. Los únicos que le superan.
Me encanta la ciudad y el club; es un orgullo
La temporada entra en su recta decisiva, con tres meses de competición por delante, y al Barça le toca estar cinco o seis semanas sin De Jong. “No nos gusta que un jugador no pueda jugar, sobre todo uno de la calidad de Frenkie. Podía pasar y ha pasado. No es un momento fácil, pero también nos da la posibilidad de que jueguen otros jugadores”, dijo, pensando ya en soluciones como Bernal y el retorno a la titularidad de Pedri.
Flick, tras dos semanas limpias entre semana, se ha marcado como objetivo el bloque de siete partidos que faltan hasta el parón de selecciones del 29 de marzo. “La Liga es un camino muy largo aún, pero si ganas es un partido menos en el que el rival no tiene la oportunidad de adelantarte”, arengó. Necesitará que los delanteros se afinen ya que ninguno ha marcado en los tres últimos partidos.
Los mejores
Solo Luis Enrique y Helenio Herrera superan en victorias en los primeros cien encuentros al técnico germano
Sobre todo porque tiene el Villarreal fama de mal invitado. Muy pocos pueden decir que han ganado en tres de sus últimas cuatro visitas al feudo blaugrana. Pero es que ya en el 2005 le birló el pichichi a Eto’o con un hat-trick de Forlán y en el 2009 aplazó momentáneamente el alirón al Barça de Guardiola con otro 3-3.
No es por la edad pero Flick ha cambiado –que no relajado– su código en materia de retrasos, que antes acarreaban suplencias. “También como entrenador puedo mejorar. Era estresante mirar el reloj cuando faltaban 60 segundos para ver si llegaban. No me gustaba esa presión, así que hablé con los capitanes y les dije que ellos decidían. La multa es alta (50.000 euros, como explicó este diario) pero hasta ahora nadie ha llegado un segundo tarde, así que fue la decisión adecuada”, se felicitó. Hoy está de celebración.
