Dinero

¡Récord!

'NEWSLETTER' DINERO

Iberdrola, Santander, Naturgy, Indra o Aena se superan a sí mismos. ¿Y usted?

Las claves empresariales de la semana, en tu buzón cada viernes

La Sagrada Familia ha alcanzado una altura récord de 172,5 metros 

La Sagrada Familia ha alcanzado una altura récord de 172,5 metros 

Enric Fontcuberta

Están echando en la tele cómo colocan un cimborrio en lo alto de la Sagrada Familia. Irán a poner una estrella de La Caixa. Vaya rollo, cambia de canal, a ver si ha empezado ya Pasavocablo y nos enteramos de cuánto se lleva Hacienda por el bote. ¡Un momento! ¿He oído bien? ¡Que es récord, que la Sagrada Familia se ha convertido en la iglesia más alta del mundo! ¡Récord! ¡Récord! ¡Avalado sea el Señor, digo, alabado! Y encima sin ser catedral, así, a pulmón. Menudo crack este, cómo se llamaba, Flick, no, Flick no, el otro, ese, Gaudí, eso Gaudí. ¡Ha batido un récord! Rápido, haz las maletas, este finde nos vamos a Barcelona, me importa un comino que sea el Mobile World Congress y haya miles de japoneses chupando datos. Llama al sitio ese, cómo era, Twingo, no, Twingo no, Yoigo, no, Yoigo no, era algo como güito, ah, sí, Ouigo. ¡Eso, Ouigo! Vete al coach y al homeópata y diles que nos cambiamos de religión, que nos hacemos católicos, como Rosalía. ¡Esto no lo podemos dejar pasar! ¡Milagro! ¡Qué digo milagro! Más que milagro: ¡récord!

¿A qué viene todo esto? La semana pasada concluyó la temporada de presentación de resultados anuales de las empresas cotizadas, plagados de récords. Algo reseñable, sobre todo ahora que el mundo se encamina hacia lo desconocido y hay riesgo de que se desvanezcan. Tras decaer la pirotecnia de actualidad económica y sin solaparse en un solo teletipo, Estados Unidos ha atacado Irán, como si Trump hubiese tenido la deferencia de esperar a que Sacyr presente sus cuentas anuales. Un resumen rápido de la actualidad empresarial: las 35 cotizadas del Ibex ganaron un récord de 64.000 millones de euros el año pasado. Iberdrola obtuvo resultados récord y tambiénIndra y tambiénAena y tambiénMapfre y tambiénIAG y tambiénNaturgy y tambiénPuig y también por supuesto los bancos cotizados, ya saben, Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter y Unicaja, que sumaron récord sobre récord. Todo esto les ha impulsado a alcanzar lo que hasta hace unos días era un asentado récord en bolsa, en un país cuya economía bate niveles récord. Vamos, lo normal, al menos hasta hace unos días.

De dónde hemos sacado el palabro. La palabra récord procede del latín recordāri, que no tiene nada que ver con pelotari ni lehendakari. Significa recordar, traer de nuevo al corazón, al cor, cordis. Pasando por el francés recorder perdió la memoria y se quedó sin recuerdos en el momento en que los ingleses detectaron la palabra y la optimizaron, convirtiéndola en récord. Luego llegó la RAE y le puso la tilde castellanizadora. Un récord es por tanto algo memorable, difícil de olvidar, digno de museo, y sin embargo salimos a media docena de récords por semana, o por día. Si la memoria es una cera blanda en la que dejan impronta los recuerdos, la nuestra no acaba de endurecerse. No se nos enfría. Padecemos un récord de récords.

Un ejemplo de cuán recordosa es la vida. Esta semana se ha celebrado el Mobile World Congress (MWC), del que informan Blanca Gispert y Pilar Blázquez. Catalunya se ha convertido en la región europea que más inversión recibe en el sector digital, bueno, en la segunda. Ya hay el récord de 8.800 millones de móviles en el mundo, según los informes que se presentan en el congreso. Amazon ha ampliado en 18.000 millones de euros, hasta 33.700 millones, sus inversiones en infraestructuras en España, lo cual es todo un récord. Cómo no, el MWC ha logrado un récord de asistencia, o casi. Si no vas a por el récord, ¿para qué organizar un evento de estas características?

Ya que los hay por doquier y que no podemos escapar de los récord, ¿es posible al menos interpretar el mundo económico en que vivimos a través de sus récord? Esperemos que sí, por la cuenta que nos trae. Clasifiquémoslos al menos en cuatro categorías:

Josu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol 
Josu Jon Imaz, consejero delegado de Repsol AFP

Récords empresariales: aparte de los beneficios empresariales, es fácil encontrar nuevos récords si se indaga un poco. Estos días hemos sabido que las constructoras ACS, Ferrovial, Acciona, Sacyr, FCC y OHLA acaban de sumar un nuevo récord de cartera de pedidos. También que Repsol repartirá un dividendo récord, al igual que los bancos. Y en lo referido a las expectativas, que el Santander aspira a la colosal cifra de 20.000 millones de euros de beneficio dentro de tres años, lo cual es un récord.

Récords de mercado: los electrogramas de las cotizaciones también rompen sus propios récord. El Ibex ha tocado en febrero el récord de 18.500 puntos y se revaloriza un 30% en un año y un 150% desde el mínimo de la pandemia. Pese al revés de estos días por la guerra, Inditex se ha situado cerca de los 170.000 millones de euros de capitalización, con lo que podría convertirse en la primera empresa española en alcanzar los 200.000 millones. El oro ha batido otro récord, al superar los 5.400 dólares por onza. A los periodistas, mientras la cotización del café no llegue a niveles récord, todo nos parece bien.

Récord de cantidad: España cerró el año pasado con un récord de 97 millones de turistas. Te levantas por la mañana y te encuentras debajo de la cama un turista chino. Nuestro país roza los 22 millones de afiliados a la Seguridad Social, otro récord, indica aquí Jaume Masdeu. Los aeropuertos españoles han obtenido un récord de casi 385 millones de pasajeros. El Tesoro acaba de alcanzar un récord de demanda en una emisión de deuda. Se firman hipotecas a niveles récord, comenta Maite Gutiérrez, lo que contribuye a que el precio de la vivienda alcance récords. Si no es para lograr un récord, aquí nadie mueve un dedo.

Récord de inversiones: Aena está preparando unas inversiones récord de 13.000 millones de euros en los aeropuertos españoles, lo que incluye la ampliación de El Prat. Mientras, Endesa quiere responder a la saturación de puntos de conexión en áreas como Catalunya dedicando un récord de 5.000 millones a las redes de distribución eléctrica. Redeia ha anunciado otro récord, de 6.000 millones, para las de transporte.

Pero, ¿por qué ganan las empresas tanto dinero? Habrá que atender a sus propios argumentos, que para eso son ellas las que han obrado el milagro del récord. Con una prevención: cuando uno tiene éxito, se lo atribuye a sí mismo; cuando uno fracasa, lo atribuye a los demás. No puede olvidarse el contexto: España es el país de la zona euro que más crece y el empleo aguanta, lo que anima el consumo interno y, de paso, permite que los ciudadanos cumplan con el pago de la hipoteca. Más allá de esta consideración general, si empaquetamos los sectores, estas son las causas a las que aluden las propias corporaciones para explicar sus resultados récord:

Carlos Torres, presidente del BBVA 
Carlos Torres, presidente del BBVA LV

Banca. Con las bajadas de tipos, el margen de interés --diferencia entre lo que se ingresa por los préstamos y se paga por los depósitos-- retrocede en algunos casos. Sin embargo, la mayor actividad eleva los ingresos por comisiones al tiempo que aumenta la eficiencia gracias a las economías de escala tecnológica. Mejora también el negocio fuera de balance, esto es, todo lo relacionado con fondos de inversión o seguros. La mora continúa a raya.

Electricidad. La electrificación está trayendo nuevas oportunidades de inversión a las empresas, sobre todo en las redes. El año pasado también se produjo un leve aumento del precio del pool eléctrico. Se maneja la previsión de que la demanda eléctrica de España alcanzará los 315 teravatios hora en el 2030, un 23% más que ahora.

Construcción. El récord de las constructoras españolas se debe a su proyección exterior y a su buena implantación en países como Estados Unidos, Reino Unido o Australia, donde hay interesantes oportunidades de infraestructuras. Ya saben la historia: con la crisis del ladrillo hicieron las maletas y se fueron a buscar oportunidades fuera de España y les están yendo bastante bien.

Defensa. Esto ni siquiera merece comentario. Cómo no va a estar en niveles récord en estos tiempos de rearme y desorden mundial. Aquí Blanca Gispert recoge una de las frases empresariales de la semana, de Indra: “Un conflicto bélico nunca beneficia a nadie”. Aquí Fernando H. Valls informa de la fuerte subida en bolsa de las empresas de defensa al calor del nuevo conflicto, salvo Indra.

También hay récords negativos. Y una anécdota del periodista Julio Camba que los describe muy bien. En uno de sus artículos, escrito en 1916, ya habla de la obsesión de los americanos por los récords. Todo lo que fuese récord les entusiasmaba. Que hubiese 16.000 estudiantes en Columbia o el rascacielos más alto, pero también la cantidad de incendios en Nueva York. Cuando Camba les contaba que en España el 30% de la población era analfabeta, lo miraban con envidia. “Eso es un récord”, admitían.

Esta semana, los récord negativos los ha servido la guerra con Irán. La escalada del precio del petróleo y el gas, sin llegar a récord, preocupa bastante, recoge aquí Luis F. Florio. La bolsa también está castigando a la empresa española que más gana con la paz: Inditex. Y a IAG. Y a Puig. La moda y los viajes son una cumbre civilizatoria, queda demostrado. Y también los inversores ponen en barbecho estos días a los bancos por la incertidumbre, pese a que una nueva oleada inflacionista podría conducir a subidas de tipos del BCE en el futuro. Ojalá el nuevo conflicto no desbarate los buenos récords. Ni provoque un récord en el intercambio de drones y misiles.

Poco más, solo un poco de autocrítica periodística. La palabra récord ejerce un influjo demasiado poderoso como para no acabar en un titular. ¿Algo es mucho o es poco?, nos preguntamos a veces en las redacciones. Pues depende. Pero cuando algo es récord, no hay debate posible. Sean las matriculaciones de coches, el black friday o las exportaciones, todo lo que huela a récord acaba en el titular. Un titular por lo demás que ya lo dice todo y no invita a leer la noticia. Otro problema es que al final la economía acaba convertida en una competición atlética. Y que se personifican hasta los indicadores más etéreos. Uno puede leer cosas como que el Ibex está entusiasmado o que se ha levantado triste o que se encuentra confuso o incluso que se emborracha. Cuando un periodista económico llega a casa después de trabajar, lo primero que se dice a sí mismo es: he vuelto a dejarme la plancha puesta, debe de ser un récord.

Y una consideración final:

En el mundo de los récords, olvídense del segundo puesto. Los récord se lo llevan todo, también los turistas. Si la Sagrada Familia ha superado en altura a la iglesia de Ulm, ¿qué ciudad preferiría visitar este verano? A todos nos atrae escalar la montaña mas alta del mundo, visitar la estatua más agrietada del mundo, hacer la cola más larga del mundo para entrar en la cueva más profunda del mundo. No nos sirve la segunda mayor cascada del mundo, que se muere de frustración escupiendo su agua, preguntándose por qué tanto desinterés en su fuerza de la naturaleza. A nadie se le ocurriría publicitarla de esa forma: Visite la segunda mayor cascada del mundo. No sería más que un reclamo para visitar la primera. Como solución, siempre está la fragmentación territorial de los récord. Mejor decir “el queso mas grande de Murcia” que “el séptimo queso más grande de España”. ¿A quién no le apetece conocer el árbol más alto de Alcobendas? Solo nos conformamos con los mejor, aunque sea un récord provinciano.

Marc Murtra, presidente de Telefónica 
Marc Murtra, presidente de Telefónica Albert Gea / Reuters

Por eso llamamos récord a la compra de la empresa de recogida de basura Urbaser por 5.000 millones de euros, tratándose de la mayor operación en España en lo que va de año. Y por eso decimos que cuando Telefónica compra con otros inversores el cuarto mayor operador de fibra de Reino Unido ha cerrado una operación récord. Una operación récord desde que Marc Murtra es presidente, hace poco más de un año. Un récord en la era Murtra, que suena a eones. Cometería usted un récord de imprudencia si no se deja impresionar por la noticia.

En fin. Y usted, ¿qué récord ha batido esta semana? ¿Ninguno? Cómo es posible tamaño récord de holgazanería. Salga a la calle, dé diez saltos, recorra cien metros braceando, suba al edificio más alto de su ciudad, bata un récord personal. Si en vez de leer esta entrevista de Noemi Navas con el jefe de Estrella Galicia se fuese a un pub irlandés a pedir una Guiness, al menos rendiría homenaje al Guiness de los récord.

Pues eso, solo comentar que donde hay un récord empresarial hay multitud de segundones. El éxito necesita al fracaso para brillar. Ya saben: el fracaso tiene mucho prestigio cuando uno ha triunfado en la vida y puede ir presumiendo de las veces en que se cayó y se volvió a levantar como si fuese Butragueño dentro del área cuando no existía el VAR. En ese caso, el fracaso es una vistosa cicatriz, un tatuaje, la herida de guerra que más desean los triunfadores. Pero vivir el fracaso es doloroso, no hay mucho de lo que vanagloriarse. A menudo ocurre que quien fracasa acaba intentando convencer a quien quiera oírle de que una vez tuvo éxito.

Nada más. El día del fin del mundo los periodistas saldremos a la calle gritando: ¡es récord!, ¡es récord! Alguno también gritará: ¡como adelantamos nosotros! O ¡exclusiva! O ¡aproveche nuestra última oferta y suscríbase! Lo cierto es que nadie lo recordará y se convertirá en un récord sin recuerdo. Por cierto, en este articulo aparece la palabra récord en 83 ocasiones. Es un récord, por si no se han dado cuenta, para la prensa española y puede que para la prensa mundial. Y pasará tiempo sin que pueda volver a superarse.

OTRAS NOTICIAS DE LA SEMANA

Francisco Reynés, presidente de Naturgy 
Francisco Reynés, presidente de Naturgy EFE

· Giro de Naturgy. La salida de BlackRock del capital, con la venta de su 11% por 2.800 millones, obligará a recomponer el consejo de administración, informa Gabriel Trindade. Criteria ha aprovechado para elevar su participación.

· Anthropic planta a Trump. Como comenta aquí Elisenda Vallejo, la empresa estadounidense se ha negado a poner su IA al servicio de operaciones militares sin limitaciones éticas.

· ERE y venta de edificios en Mediapro. El grupo audiovisual está preparando medidas drásticas para enderezar su situación, de lo que informa aquí Manel Pérez.

Iñaki De las Heras

Iñaki de las Heras

Ver más artículos

Periodista del área de Economía y Empresas de Guyana Guardian. Graduado en Periodismo (UCM) y en Psicología (UNED). Ha desempeñado su labor en Europa Press y en Expansión.

Etiquetas