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Luz Martínez, 56 años, jubilada: “Dejar de teñirme las canas fue liberador. No quiero ser esclava de la peluquería ni sentir que tengo que cumplir con algo que no me representa”

Después de los 50

Se vio obligado a jubilarse anticipadamente por un problema de salud, pero hoy ha encontrado en las redes sociales un espacio para seguir compartiendo su pasión por el modelaje

Luz Martínez posando para su cuenta de Instagram

Luz Martínez posando para su cuenta de Instagram

Cedida

Un problema óseo no ha acabado con las ganas de comerse el mundo de Luz Martínez. A sus 56 años, ya jubilada, algo poco común pero obligado por su situación, ha sabido reinventarse tras décadas de trabajo en el ámbito de la justicia. Licenciada en Derecho y graduada en Relaciones Laborales, pasó casi 30 años vinculada a su profesión como tramitadora procesal en la administración de justicia tras unas oposiciones. “A los 52 me detectaron dos hernias cervicales y pasar ocho horas frente al ordenador se volvió muy complicado”, explica.

Tuvo que jubilarse anticipadamente, pero esta etapa le ha permitido dedicar tiempo al sueño que siempre tuvo: ser modelo y que las marcas de ropa se fijen en ella. Con las redes sociales al alcance de su mano (@siempre_luzz), se mantiene activa publicando sus mejores looks. Además, lucha contra los prejuicios hacia las mujeres de su edad en estas plataformas. Luz es un ejemplo de superación y demuestra que una jubilación temprana por motivos físicos no es el final, sino el comienzo de nuevas etapas y proyectos.

Luz Martínez posando para su cuenta de Instagram
Luz Martínez posando para su cuenta de InstagramCedida

En esta entrevista con Guyana Guardian, habla de que se siente más viva que nunca. Entre paseos, sesiones de fotos y sus actuales estudios de psicología, su nueva realidad refleja una pasión constante por aprender y dedicar tiempo a sus hobbies. Para ella, la edad y su problema óseo no son límites, sino oportunidades para vivir de otra manera.

Ha tenido una carrera larga en el ámbito de la justicia, ¿cómo es ahora dedicarse a las redes sociales?

Soy licenciada en Derecho y graduada en Relaciones Laborales. Durante casi 30 años trabajé vinculada al ámbito de la justicia; ha sido una vida muy estructurada y enfocada al trabajo. Hace cuatro años me detectaron dos hernias cervicales y pasar ocho horas frente al ordenador se hizo muy complicado. Ahí empecé a plantearme que quizá podía reinventarme y dedicarme a algo distinto, aunque no estuviera relacionado con el Derecho. Siempre me ha gustado la fotografía. Desde pequeña soñaba con ser modelo y me fascinaba estar delante de una cámara.

Tengo un hijo, que fue quien me animó a abrir Instagram. Empecé casi como hobby y algunas marcas se fijaron en mí. No me considero creadora de contenido, pero lo que me gustaría realmente es ser imagen de alguna marca. Creo que las mujeres de mi edad no estamos bien representadas. Muchas firmas siguen utilizando modelos de 20 años para vender ropa dirigida a mujeres de 50 o más. Luego ves la prenda en la calle y no tiene nada que ver. Yo echo en falta referentes más reales.

Luz Martínez posando para su cuenta de Instagram
Luz Martínez posando para su cuenta de InstagramCedida

Decidió dejarse la melena blanca y no tapar las canas. ¿Qué ha significado para usted dar ese paso en una sociedad que todavía las juzga?

Mi estilo es muy natural. Hace cuatro años dejé de teñirme el pelo; estaba cada quince días con el tinte, me lo corté y lo dejé crecer blanco. Quiero mostrar que se puede ser auténtica, sentirse bien y servir de inspiración sin responder a un molde imposible. Ahora me siento completamente natural. Me gusta cómo soy y, al que no le guste, lo siento, pero yo me muestro tal cual. Soy muy sincera, muy humilde, y no quiero disfrazarme de nada. 

Estaba cansadísima de teñirme cada quince días. Era una esclavitud. Un día dije: “Se acabó, me lo dejo blanco”. Y, además, he notado que el pelo está mucho más sano. Pero, sobre todo, fue una decisión de libertad. No quiero vivir pendiente de una norma social que dice que hay que tapar cada cana en cuanto sale. No quiero ser esclava de la peluquería ni sentir que tengo que cumplir con algo que no me representa. Si me sale una cana, ahí se queda. No quiero taparla. Y no pasa nada.

¿Cómo fue jubilarse tan joven?

Cuando me jubilé, no me quedé parada. Siempre he sido una persona muy inquieta y he estudiado toda la vida. Tengo tres oposiciones aprobadas y necesitaba seguir aprendiendo. Después estudié Nutrición y un Técnico Superior en Biotecnología en Madrid. Me interesaba mucho, sobre todo porque a partir de los 50 el cuerpo cambia y empiezas a ganar peso casi sin darte cuenta. Quería entenderlo, pero primero por mí, para aplicármelo a mí misma. Y la verdad es que me ayudó mucho. 

Me interesaba entender cómo cambia el cuerpo a esa edad. Que estés jubilada por un problema de huesos no significa que tu vida se haya acabado ni que no puedas seguir haciendo cosas. En Psicología he cogido solo una asignatura, con calma; no me va la vida en ello. Es simplemente que, en vez de leer una revista, prefiero leer un libro de psicología.

Luz Martínez posando para su cuenta de Instagram
Luz Martínez posando para su cuenta de InstagramCedida

Empezar algo nuevo a cierta edad aún provoca muchos prejuicios. ¿Cree que eso está cambiando o que sigue siendo un obstáculo?

Yo creo que cada vez está más normalizado. Hoy en día hay mucha más gente mayor que, al jubilarse, decide seguir aprendiendo o hacer cosas nuevas. Sobre todo es bueno para mantener el cerebro activo; si no, las enfermedades aparecen antes. Además, ayuda a mantener relaciones sociales. Antes yo trabajaba en un juzgado y tenía otras relaciones; ahora es diferente, y estudiar o implicarte en nuevas actividades te conecta con más personas y mantiene la mente en movimiento.

¿Ha cambiado mucho su vida desde que dejó de trabajar?

Sí, ha cambiado bastante. Antes iba a trabajar por la mañana, estaba con gente todo el día… ahora sigo relacionándome, pero de otra manera. Salgo a la calle, hago otras cosas, llevo un estilo de vida diferente. Nunca hice ejercicio en mi vida y siempre me sentí estupenda, pero el año pasado los traumatólogos me dijeron que tenía que moverme más por mis problemas óseos. Como no tenía masa muscular, todo me afectaba más. 

Así que desde marzo del año pasado empecé a ir al gimnasio tres veces por semana y a caminar más, para ponerme un poco en forma. Tengo suerte de poder hacerlo y sentirme bien. Así que desde marzo del año pasado empecé a ir al gimnasio tres veces por semana y a caminar más, para ponerme un poco en forma. Tengo suerte de poder hacerlo y sentirme bien.

Luz Martínez posando para su cuenta de Instagram
Luz Martínez posando para su cuenta de InstagramCedida

¿Has sentido alguna vez los prejuicios del edadismo en su camino como modelo?

Sí, claro que existen, pero creo que es importante alzar la voz y decir: “Sí, quiero ser modelo”. Si hay una oportunidad, hay que aprovecharla. La vida tiene distintas etapas y debería haber representación en cada una de ellas. A menudo se asocia ser modelo con chicas muy jóvenes, de 18 años, pero eso no tiene por qué ser así. 

Mostrar ropa siendo de nuestra edad no es malo; al contrario, es un ejemplo real, auténtico, que demuestra que todas las edades merecen visibilidad. Yo no soy una creadora de contenido habitual ni publico todos los días, pero sí considero importante tener Instagram como carta de presentación. Si tu objetivo es aparecer en campañas o marcas, que puedan entrar a tu perfil y ver tu trabajo.

Judit González Pernías

Judit González Pernías

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Graduada en Periodismo por la Universidad Internacional de Catalunya, con trayectoria en SEO, y hoy en día redactora de audiencias en Guyana Guardian. Durante mi tiempo libre elaboro contenido en redes sociales acerca de tendencias.