Longevity
“Duermo muchas horas y hago siestas larguísimas, pero no descanso”: el sueño se desajusta con la edad, pero puede resincronizarse con hábitos
Cuando perdemos el ritmo interno, envejecemos sin darnos cuenta, pero incluso a los 70 u 80 años podemos volver a ponerlo en hora; como recuerdan las cronobiólogas María de los Ángeles Rol de Lama y Trinitat Cambras Riu, dormir bien después de los 60 es cuestión de poner las señales en orden