Europa se quita las lagañas
El boletín del director
Se impone la UE a dos velocidades

Ursula von der Leyen y António Costa el pasado 12 de febrero en el castillo belga de Alden Biesen.

Buenos días,
Un castillo belga del siglo XVI, fundado por una orden teutónica, fue el marco escogido el pasado 12 de febrero para una cumbre extraordinaria de los líderes de los 27 países europeos. Allá acudieron también Enrico Letta y Mario Draghi para tirarles educadamente de las orejas a los diferentes mandatarios europeos sobre la lentitud en la que se movían para aplicar las reformas que necesita Europa y que ellos llevan tiempo reclamando a través de sus famosos informes. La sensación generalizada en la opinión pública y la publicada es que cada vez está más claro que Europa debe dar un salto adelante en su soberanía y en su gobernanza, pero que los hechos no acompañan las palabras.
Sin embargo, algo se está moviendo en los últimos meses. La amenaza de Rusia, perfectamente percibida en la guerra de Ucrania, la competencia de China en materia comercial y la ruptura del vínculo trasatlántico por la decisión de la Administración Trump, deja a Europa sin otra alternativa que asumir una definitiva y mayor integración para poder sobrevivir en este nuevo mundo que se está gestando.
En el castillo belga de Alden Biesen se habló sobre todo de economía, de impulsar la competitividad frente a China y los Estados Unidos. De allí salió que la Comisión Europea presentará en marzo un plan para eliminar barreras en el mercado europeo y la potenciación del Made in Europe, es decir, imponer medidas para contrarrestar los productos baratos de otras latitudes. El problema es que estas preferencias que se quieren imponer no vayan a suponer un aumento de la burocracia. Pero esto es otro cantar.
Lo realmente importante es la voluntad general de impulsar el mercado único, aunque sea a dos velocidades. Los líderes de la UE se han fijado 2027 como horizonte para completar esa integración del mercado único. Y lo más importante es que no se va a esperar los más reticentes. Ya lo avanzó Pedro Sánchez en la entrevista que le hicimos en enero pasado cuando habló de una Europa asimétrica para avanzar hacia una mayor integración. También lo hizo Ursula von der Leyen en una reciente intervención en el Parlamento Europeo citando la Europa de dos velocidades. La idea es que un grupo de países vaya de avanzadilla en la integración de los mercados de capitales. “A menudo avanzamos con la rapidez del más lento. La cooperación reforzada nos permite evitarlo” indicó la presidenta de la CE.
En la misma línea se expresó esta pasada semana el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, que asistió a una sesión del Tribuna Barcelona que organiza la sociedad Amics del Pais con la colaboración de Guyana Guardian. Albares citó allí las tres patas que pueden sustentar este salto hacia adelante de Europa: el citado mercado único de capitales, el mercado único digital y un Ejército común europeo.
Respecto al tema digital, está claro que la UE tiene que hacer un esfuerzo para unificar sus principales empresas y poder plantar cara a la competencia exterior, especialmente la norteamericana, para evitar que Europa esté a merced de las coacciones de las grandes plataformas tecnológicas. En una carta que Von der Leyen envió a los líderes europeos, afirmaba que la cuestión digital y la IA “transformarán profundamente nuestras economías” y había que tomarse muy en serio su evolución para que Europa pudiera ser un líder tecnológico global. En este sentido existe el proyecto de desplegar 19 fábricas de IA en los próximos dos años, seguidas de las primeras gigafactorías de IA dentro de la UE. Existen ya más de 70 propuestas de 16 estados miembros, entre ellos España.
La tercera plataforma que comentó Albares fue la del Ejército europeo. El ministro fue muy claro y no recurrió a eufemismos como potenciación de la defensa común o la seguridad europea, sino que habló directamente de tener un Ejército europeo. Esta no va a ser una asignatura sencilla ya que a los estados les va a costar mucho ceder parte de su soberanía para crear unas fuerzas armadas europeas, pero está claro que la OTAN ya no es el instrumento más idóneo para garantizar la defensa europea por la posición adoptada por Donald Trump. Ejército europeo y grandes empresas de defensa. Airbus es el mejor ejemplo de que se puede competir y ganar.
La guerra de Ucrania, que mañana cumple su cuarto aniversario, ha abierto los ojos a los europeos para que se den cuenta que Rusia es una amenaza real. De cómo termine este conflicto, dependerá bastante la futura seguridad de Europa. Hace bien Emmanuel Macron en impulsar el diálogo con Vladimir Putin y exigir que Europa esté sentada en las negociaciones a tres bandas que llevan hoy Estados Unidos, Ucrania y Rusia. Pero esta participación en las conversaciones y en hablar con Putin de igual a igual no significa que Europa sea consciente de los graves riesgos que supondría el triunfo ruso en Ucrania para el futuro del Viejo Continente.
En resumen, parece que Europa empieza a despertar. Se quita las lagañas, se despereza y se pone en serio. Los acuerdos económicos con Mercosur y la India demuestran que no existe temor a las represalias de Estados Unidos. Europa debe jugar sus cartas que son muchas y buenas. Y constatar que la asimetría de las dos velocidades es la única opción seria que tiene la actual gobernanza europea. Hay que hacerlo deprisa. La ultraderecha está picando a la puerta en algunos grandes países, como Francia, y los competidores no descansan.
COMO SIEMPRE LES DEJÓ AQUÍ ALGUNAS OTRAS NOTICIAS DE ESTA SEMANA QUE CREO QUE NO SE PUEDEN PERDER
Este domingo hemos publicado un amplio suplemento sobre nuestro diario. Aquí les dejó el artículo del editor y del presidente.
Sobre la guerra de Ucrania, una magnifica crónica de nuestro enviado especial, Xavier Más de Xaxas.
Las consecuencias del apagón de hace un año aún se sienten en el sector que vive una situación crítica por Pilar Blázquez.
Sobre el controvertido tema de la vivienda, una comparativa con otros países y el caso de Amsterdam por Maite Gutiérrez.
Sobre el fallo del Tribunal Supremo contra los aranceles globales de Trump, una explicación de lo que puede suceder a partir de ahora por Pier Giorgio Sandri.
De cara al Mobile que empezará esta próxima semana en Barcelona, un aperitivo es conocer que Catalunya supera ya los 200 hubs digitales de multinacionales por Blanca Gispert.
La gran noticia de una vacuna para el cáncer de mama de peor pronóstico por Josep Corbella.
La bonita historia de la Orquesta del Diván, formada por músicos árabes e israelíes, que tocaron esta pasada semana en el Palau de la Música por Maricel Chavarria.
Un estudio de periodismo de datos sobre las líneas de Rodalies que concluye que el 75% de las estaciones de Rodalies aglutina entre 10.000 y 300.000 vecinos más que en el 2000 por Laura Aragó y Clara Penín.
Y ESTOS SON MIS ARTÍCULOS DE LA PASADA SEMANA:
-Martes, 17 de febrero: Un héroe en estos tiempos
-Miércoles, 18 de febrero: ¡Oh, que vuelvan los peajes!
-Jueves, 19 de febrero: Los dos grandes retos de Illa
-Viernes, 20 de febrero: Se llama encaje de bolillos
-Sábado, 21 de febrero: Epstein, algo más que sexo
-Domingo, 22 de febrero: Felicidades, vanguardistas











